Puños como verdades

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Si hay una cosa que me fascina de XKCD [1] es que con unos monigotes dibujados de cualquier manera es capaz de zarandearte de esta manera:


Esta tira en concreto me dejó clavado en el sitio, tuve que imprimirla y pegarla en mi puesto de trabajo para tener presente constantemente lo que es verdaderamente importante. La aparente simpleza formal de XKCD me recuerda a South Park, pero no es lo único. Ambas comparten un humor corrosivo que bordea los límites de la incorrección política y se sirven del lenguaje soez y del surrealismo para cogerte con la guardia baja y soltarte a la cara unas cuantas verdades. Poca broma con estos monigotes, amigos. Y tened miedo de dejar las cosas que queréis para más adelante.

P.d: Esta entrada pretende continuar aquella promesa de recomendar más webcomics en esta página. ¿Os acordáis de Let's be friends again!, verdad? Sus autores hicieron un pequeño compendio de los propositos de año nuevo de algunos superhéroes y como estoy un tanto pesado con el tema, os dejo aquí el enlace. Los que más me han gustado son los de Alan Moore (sí, considero que es un superhéroe).



[1] A webcomic of romance, sarcasm, math, and language tal y como se describe en su página, que a poco que merodees por el lado geek de la vida seguro que conocías. Tan fascinante y desmadrado que incluso existe una página para explicar algunas entregas (algo que a los idiotas de letras, como el menda, nos viene de perlas). Lo mejor es que nunca sabes lo que te vas a encontrar. A mí esta entrega (por ejemplo) me dejó un poco descolocado.

Por cierto, la Wikipedia siempre aportando valor. Echad un vistazo a esto si todavía dudáis de la grandeza de XKCD.

Las cosas que olvidamos

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Ya podemos decir que la primera semana de este 2012 se nos ha escurrido entre los dedos. ¿Qué tal todo el tema de los propósitos y demás? Yo comiendo el año más rezongón y/o escéptico de costumbre, no me he planteado nada (en) serio y eso tampoco está bien. Sólo hay que echar un vistazo a la maravillosa Agenda del Fin del Mundo de Blackie Books para apropiarse de gestas tan maravillosas como "Conseguir una Super Nintendo y pasarme el Donkey Kong Country", entre otras lindezas propuestas. O darse un paseo por Thing We Forget, un blog en el que un tipo de Singapur cuelga post-its con verdades como puños. De repente la idea de despertar al pequeño Tyler Durden interior y ponerme a pegar post-its como un poseso se me antoja bastante necesaria. Empezaré purificando este Santo Bunker, a ver si me quedo con la copla:


Mil gracias al amigo 3eses, al que he robado la recomendación. Si sigo al menos un consejo de esa página estaré haciendo algo más que rascarme la barriga y quejarme por todo (que es un gran paso para algo importante, lo que no se es para qué). Aunque tampoco me disgusta la filosofía de Calvin:

Apocalipsis FLOW

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¿Qué mejor que un repaso al Apocalipsis que está por llegar a golpe de hip hop? Metamos en la misma dosis a los indignados del otro lado del charco, a Anonymous, un planeta tipo Melancolia de Von Trier, a los Illuminati, alienigenas, a Noam Chomsky, sazonemos con conspiranoia pop variada y nos queda un video tan demencial como este:




Si alguna vez soñasteis con un noticiario-paranoico presentado por los Beastie Boys (algo que si sois asiduos a esta página es altamente probable), Rap News es lo más parecido que vais a encontrar. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo, a fin de cuentas si la Era de Acuario nos trae este ritmazo no creo que haya motivos para el alarmismo.

P.d: No puedo evitar darle un toque al Sr. Perla para que pase por recepción. ¡Este Armaggedon si nos representa!

Tú también puedes ser hardcore a.k.a "ser diferente mola"

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Descubrí Monster High no hace mucho, un par de meses si no me falla la cabeza. Demasiado tarde en cualquier caso, sobre todo teniendo en cuenta que me paso los fines de semana trasteando toda la programación infantil y dibujos animados existentes en la TDT [1]. La serie me llamó la atención enseguida gracias a su excelente diseño de producción (que no animación que me pareció un tanto "estática", como si estuviera hecha en Flash [2]) y a una premisa de lo más simpática que pone bajo el mismo instituto a unas versiones femeninas, estilizadísimas y en plena edad del pavo de los más famosos monstruos clásicos. Monster High no es más que otra vuelta de tuerca al concepto de serie-adolescente-de-instituto, pero lo que hace lo hace muy bien y el planteamiento tiene múltiples apuntes de interés. De esta manera las diferentes clases de monstruos también marcan su estatus social: los vampiros serían la élite de este universo y los hombres lobo, astutamente caracterizados como afroamericanos, la clase baja. Los demás tipos de monstruos deambulan por los pasillos con sus respectivos roles asignados (los zombies son los empollones, las momias las pijísimas de la muerte, etc) pero el núcleo de la trama es esa eterna lucha entre lobos y vampiros, que en esta nueva iteración cristaliza en la relación entre Draculaura y Clawd, los Romeo y Julieta monstruosos de este instituto. Nada nuevo bajo el sol como puede comprobarse, pero con mucha menos tontería e histerismo hormonal que en la saga Crepúsculo [3]. Me encanta además gran parte de su mensaje, por ejemplo su tagline o grito promocional es "Ser diferente mola", que aun siendo un reclamo estudiadamente engañoso (buscad alguna monstruita gordita o que no sea una fashion victim...), creo que no está de más hacer hincapie en ello.



Esta sería, a grandes rasgos, mi visión general de la serie. Una vez conocida la existencia de la misma descubrí que el mundo en el que vivo estaba inundado por toneladas de merchandising que había pasado desapercibido ante mis ojos. Cuadernos, carpetas, llaveros, revistas, cromos, colonias... y, por supuesto y por encima de todo, las consabidas muñecas. Las impresionantes y cuidadísimas con todo lujo de detalles muñecas de Mattel. En la hipotética Carta a los Reyes Magos que no he escrito este año está una Ghoulia Yelps que no van a traerme por pasarme de listo. Porque resulta que ha pasado tan desapercibido para mí este fenómeno que por primera vez en mucho tiempo me sorprendo con la oferta y demanda del mercado juguetero. Veréis, soy una persona que presume de estar al día con los gustos de los chavales. Presumo porque, como os he dicho, no soy más que un niño grande que se pasa el fin de semana comiendo cereales y viendo dibujos y algo se queda. Mi madre, que es profesora de primaria, suele pedirme consejo para ver que es lo que "esta pegando" y hasta ahora mi sabiduría y expertise no habían fallado. Bien, pues esta vez me he caído con todo el equipo porque las muñecas Monster High son, oficialmente, el juguete de estas navidades. Y eso no tendría que ser ningún problema pero es que su éxito ha sido TAN brutal que a día de hoy (desde hace una semana, más bien) es practicamente imposible conseguir ninguna muñeca. El tema es apasionante porque es un caso de economía básica llevado a la realidad, tal cual lo cuentan en los libros con sus gráficos de oferta y demanda. Mirad lo que ha pasado en estas últimas semanas (la información que doy ahora me la saco un poco de la manga y me faltaría cotejarla un poco más pero creo que las cosas serían más o menos así):

La oferta es tan escasa/inexistente y la demanda es tan alta que:

a) La distribuidora ha tenido que realizar pedidos al extranjero, puesto que en otros países las muñecas no tienen tanto tirón y aquí se han agotado (parece ser que España es el país del mundo que más demanda estas muñecas). En cualquier caso la distribución actual es muy escasa y muchas tiendas "racionan" el producto. Hay colas kilométricas, listas de espera, padres desesperados, madrugones tipo INEM, hostias, crispación y fluctuación de precios. La noticia ha saltado a los medios generalistas, ha adquirido el carácter de fenómeno social. Las tiendas pequeñas se quejan de que es practicamente imposible para ellas adquirir el producto y las grandes superficies y mayoristas juegan con esta situación. La publicidad de portada del díario 20 minutos de hoy incluía un anuncio de Toys 'r' us en el que salen diversos juguetes, con las muñecas de marras en lugar destacado. Todos los juguetes tenían su precio menos, vaya casualidad, las muñecas. Casualmente he pasado hoy por un Toys 'r' us y había una cola de padres con tickets en la mano, supongo que esperando al deseado producto, lo que me hace dudar de la disponibilidad real e inmediata del mismo.

b) La especulación se ha desatado. Echad un vistazo a eBay o a Segundamano y veréis lo que os digo. Si no me equivoco los precios iniciales de una muñeca básica oscilaban entre 20 ~ 30 €, y ahora pueden llegar a pagarse 100 € tranquilamente. Las propias tiendas dudo mucho que estén vendiéndolas al precio inicialmente establecido. Han surgido además unas muñecas spin-off cutrísimas llamadas Wild Girlz con las que seguro que pica algún incauto y desata las iras de algún pequeño monstruo este próximo viernes. Se habla en algunos círculos de la revalorización de ciertas ediciones españolas de las muñecas que no van a reponerse y me juego el cuello a que un gran porcentaje de muñecas vendidas no va a salir de su caja... En definitiva, la experiencia que supone comprar una muñeca Monster High en estos días transforma a un padre de familia o a tu abuela en poco menos que un coleccionista de Magic The Gathering. Translada a lo mainstream a todo lo generalista y masivo que supone ser una muñeca exitosa en una campaña de navidad, conceptos más propios del comprador del Previews como las ediciones limitadas, las pujas in extremis, el dumping de precios, la posible revalorización, la importación cómo única salida, la desesperación absoluta, el hijoputismo de muchos y, al final del camino, la cuenta del banco ardiendo.

Me he quedado sin muñeca pero que bonito, joder. Que bonito este choque de mundos y de mercantilismo a la desesperada.


Y si no puedes permitírtelo siempre te quedará Hamburladrón.


[1] Actualmente la serie que me tiene encandilado es la maravillosa Hora de Aventuras, que también la echan en Boing. A ver si me animo y escribo algo de ella.

[2] Y efectivamente tiene su explicación. Un vistazo a la Wikipedia y descubrimos el pastel, el enigma del huevo y la gallina tiene respuesta en Monster High. Primero fue la línea de juguetes y después la serie, inicialmente realizada para la web.

[3] No obstante sería injusto negar que Monster High debe gran parte de su éxito al auge de la saga Crespúsculo. Al César lo que es del César, es la obra de Stephanie Meyer la que ha puesto de moda las versiones de monstruos clásicos entre las adolescentes, aunque su vuelta de tuerca sean vampiros que brillan al sol u hombres lobo permanentemente descamisados. Un último apunte: Monster High surge en 2007 como una línea de juguetes con un éxito razonable, pero no es hasta 2010 cuando empieza la serie de animación y se desata el fenómeno. No creo que sea casualidad que entre medias se situe la empalagosa historia de amor de Bella y Edward.

Feliz y apocalíptico 2012

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Feliz apocalíptico y, seguramente, muy alocado 2012, amigos. No creo que hoy, con el flamante último año de la historia de la humanidad por estrenar, sea momento de echar la vista atrás y hacer balance pero permitidme un par de líneas rápidas. 2011 no le ha sentado mal del todo a esta página, la frecuencia de actualizaciones me ha sorprendido hasta a mí, he colaborado en proyectos muy interesantes (con titanes como el Sr. VCR y Bindôlin) y hasta me he soltado el pelo con tabues personales como entrar a hablar de política o actualidad, con resultados muy satisfactorios. Tengo que seguir perfilando muchas cosas pero es bastante más de lo que prometía el (enésimo) estado comatoso que mostraba la página hace 365 días y creo que al menos puedo decir que la dirección de esta casa de locos es la correcta.

No dudéis que 2012 y toda su parafernalia catastrofista encontraran su acomodo en este Santo Bunker. Diría más, 2012 es EL AÑO, estoy deseando liarme la manta a la cabeza y aferrarme a cualquier teoría trasnochadisima que relate el fin de nuestros días. Ya sabéis que tengo mucha manga ancha y aquí va a entrar absolutamente de todo, esperemos, por el bien de todos que aplique algún tipo de filtro aunque el sentido común os lo dejo a vosotros que os respecto mucho. De momento y teniendo en cuenta que a estas horas estoy en el mismo estado comatoso que el común de los mortales, os dejo unos deberes facilitos: un trailer de un documental al que tengo que echarle un vistazo y el enlace al ya tradicional y mitiquísimo calendario de The Website at The End of Universe.

Os deseo lo mejor para 2012. Que sobrevivamos, al menos.

El meme que te parió / Simulacros de la realidad

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Uno sabe que todo esto de la Realidad es un tema que no hay que tomarse demasiado en serio cuando una de las compañías más importantes de España decide fusilar la imaginería del único movimiento social suficientemente relevante que ha surgido en los últimos tiempos para promocionarse. Hay que frotarse los ojos para discernir dónde empieza la parodia y termina el mercantilismo voraz, en que punto este simulacro de la realidad sale del mismo molde estereotipado y referencial que una secuencia de Los Simpson o es, peor todavía, la visión distorsionada que los poderes mercantilistas/publicitarios puedan tener del asunto este del 15M, la indignación y esas Asambleas que tanto parecen seguir en boca de todos y de nadie.

Lo que queda patente con este tipo de intentos es lo siguiente: extinguido el fuego (ese mismo que iba a derretir los cimientos establecidos, ¿recordáis?), es momento de centrar las miradas en las brasas, ver qué podemos vender a todos esos indignaditos que tanta lata dieron y lo que es más importante, cómo. Los gritos de protesta, todo aquello del ruido, la furia, la revolución, etcetera, debe encontrar su lógico camino a la mercadotecnia a estas alturas de la historia pues es, resumiendo muy mucho, la manera en la que funciona (y va a seguir funcionando) esta maquinaria imparable que seguimos engrasando complacientemente. Además, vivimos tiempos convulsos y esas mismas brasas pueden avivarse en cualquier momento ¡y son un demográfico demasiado jugoso como para dejarlo escapar!

No ha sido Telefónica la primera en subirse a este carro tan jugoso [1], pero sí ha sido bastante torpe, pese a contar con artífices tan válidos y a su vez desconectados de la realidad y del sentir social como son la siempre chupifantástica y buenrrollista gente de la Sra. Rushmore [2]. Porque esta versión empalagosa, estúpida e insultante de algo que pretende ser una Asamblea no parece ser la campaña más idónea para que los usuarios/el-conjunto-de-la-sociedad se reconcilie con una compañía que a base de ERE’s, despidos bastante injustificados y prácticas de mercantilismo a cara de perro ya nos ha mostrado su cara más sucia y depredadora a lo largo de este año. Este es uno de los cortes, si no me equivoco el primero de todos y quien sabe si el más idiota:


Lo triste es que si pudiéramos viajar en el tiempo 1.000 años hacía el futuro, esto es lo que quedaría del movimiento. Al final, toda pulsión social, todo evento destacable, todo intento de lucha (¿por qué no decirlo?) o de reivindicación termina siendo reducido a la absurdez y la viralidad de un meme. O a camiseta del Che Guevara, que vendría a funcionar de manera similar: iconos vaciados de su significado, listos para el etiquetado social y la estereotipación de los que, bien por cuenta propia o ajena, sean marcados con ellos.

Cuando un niño terraqueo del año 3012 quiera documentarse de la muerte de Bin Laden dudo que la internet del futuro le proporcione algo más que chistes de Bob Esponja, ingeniosos nombres de grupos de Facebook o las mil y una versiones que tuvo esa foto tan artificial y ridícula (como importante e Histórica) que fue la de la reunión de crisis en la Situation Room (mi versión favorita es esta, un orgasmo de memes como pedía a gritos la foto original). Afortunadamente todavía no somos tontos de remate y ante ciertos insultos en nuestras putas narices somos capaces de reaccionar. La campaña de Telefónica ha sido duramente criticada en las redes sociales y, si no me equivoco, no sólo han pedido disculpas sino que va a ser retirada el 22 de diciembre. No obstante sospecho que este meme mal montado ha dado sus resultados, quien sabe si intencionadamente se ha buscado que se hable a toda costa de la compañía y no soy más que otro tonto que entra al trapo. Incluso pienso que está diseñado para ofender aposta a los previsibles cuatro pelagatos (el demográfico al que se dirige la campaña es amplísimo, fijaos en los personajes en los que bascula cualquier anuncio: una combinación perfecta de géneros, nacionalidades y edades...). Hilando más fino: asumir la culpa por parte de la compañía y, posteriormente, retirar el anuncio en fechas estratégicas (antes del bombardeo navideño) refuerza el mensaje oficial que se quiere dar: que Telefónica ahora escucha al usuario por encima de todas las cosas. Dejad volar la paranoia más extrema que os hará bien.

En cualquier caso, ataquemos al fuego con fuego. La versión sin careta del anuncio me ha parecido épica, un puñetazo en la cara de estos usureros, cargado con toda la Realidad que ellos mismos han pretendido ignorar:




[1] Me viene a la cabeza un anuncio de cepillos de dientes eléctricos que nos invitaba a “Unirnos a la Revolución” y que surgió tan cercano al 15M que una mente paranoica en grado extremo como la del menda podría establecer conexiones virales entre ese mensaje y las cabezas pensantes de Intereconomía. ¿No es la derechona la principal beneficiada con todo el tema este de indignarse? ¿No os parece demasiada casualidad ese tono azulón del anuncio?

Bromas (¡o no!) aparte, Hay toneladas de publicidad que se están beneficiando del “sentimiento inignado” de forma descarada (para muestra un botón) y estas navidades que nadie se lleve las manos a la cabeza cuando aparezcan anuncios de colonia protagonizados por modelos ultranórexicos e hiperpijos ataviados con sus palestinas, lanzando piedras contra entidades bancarias, ocupando edificios y demás perroflauteces. Eau de Indignée.

[2] La estilosa campaña que realizaron para el PSOE en 2008 a tres años vista resultó ser un OWNED en toda regla. El joven derechitas tan sólo tenía que coger cualquier cartelón de esos tan estilosos y con mensajes tipo "Por el pleno empleo" o "Vota con todas tus fuerzas" y exponerlos tal cual, sin retocarlos siquiera. En 2008 darían impulso a la campaña pero en 2011 eran ideales para sacarle los colores al gobierno. No sólo eso, desde el PP (que interpretan el tema este de las redes sociales de aquella manera) se subieron al carro del meme desprejuiciado, como ya analicé hace unos meses.

Acero Puro

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Salgo de ver Acero Puro contaminado con un efecto halo que me ha hecho percibirla mucho mejor de lo que es. Voy a quitarme deprisa y corriendo todo lo evidente: es infantiloide y completamente previsible, poco más que un remake encubierto y hasta descarado de Yo el Halcón en versión robótica. No quiero hablar de Shawn Levy o del toque Spielberg porque podéis leer eso en cualquier otra parte. Sí, el papanatas encargado de Noche en el Museo dirige esto y sí, hay un aroma Spielberg (a proyecto descartado en concreto) rondando por el ambiente que es determinante para el resultado final. Pero da exactamente igual, es absurdo buscar toques de autoría en un producto que podría haber facturado cualquier otro. En manos de otros directores más capaces, con más personalidad, el resultado habría sido distinto, quizá más interesante pero no necesariamente mejor tal y como está planteado el tono de la película.

A partir de aquí mi fascinación absoluta, porque desde esos trailers con esos robots TAN bien hechos estaba deseando verla y no me ha decepcionado ni una pizquita. Pese a todo he entrado en la sala con reservas porque me llevé un palo tan grande con Transformers 2 (un palo existencial, me hizo preguntarme cómo podía aburrirme tanto una película con robots gigantes...) que el resultado final podía ser cualquier cosa. Afortunadamente aquí hay mucha más consistencia y de hecho cómo blockbuster no sólo es modélica (en lo bueno y en malo), si no que tiene suficientes apuntes de interés cómo para que me esté devanando los sesos con este post intentando encontrar qué tiene exactamente para que me haya gustado tanto. Para que haya salido del cine con los brazos en alto, más concretamente.


Quizá la respuesta la sepa de antemano porque a mí es muy fácil ganarme con un puñado de guiños y con mechas increíblemente bien hechos dándose de hostias. Diría más, unos robots gigantes partiéndose los circuitos es exactamente la idea que tengo de pasarlo bien, ya sea en un cine o en la vida real. De esta manera si el conjunto lo aliñas con un Hugh Jackman resultón, con un niño protagonista que no es demasiado cargante y con un tono simpático y un tanto tontaina de película-de-superación-ochentera, a mí me vale para echar la tarde. Pero hay un par de cosas más que se asoman tímidamente entre los engranajes, lo justo para no perturbar el espectáculo y que se derive al drama social, que me han llamado la atención. Hay una lectura del deporte profesional como mera corruptela capitalista, puesto que ya sea fútbol, baloncesto, Fórmula 1 o peleas de robots, quienes ganan siempre y manejan el cotarro son los más poderosos económicamente hablando. Ese mensaje tan sobadísimo me ha hecho especial gracia hoy, que he decidido ir a ver la película como plan de contingencia para huir de otro cansino Madrid-Barça. Y unido a esto está la lucha de clases como verdadera excusa y telón de fondo de la trama, como el objetivo último que sirve para unir al padre y al hijo. El robot de los pobres, salido de un vertedero, contra el robot de los ricos. El afán de superación contra el vil metal, el alma contra el mercantilismo, etcetera, etcetera. En algún momento de la película denominan al metálico protagonista "El robot del pueblo", y en vez de coger y salirme de la sala me hizo hasta gracia. ¡Ahí está la clave! Un mensaje tan inocente no puede más que formar parte de un cuento para niños y es precisamente en ese estado cuando Acero Puro no engaña a nadie. Ya debería haberlo sospechado viendo los trailers que acompañaron la proyección (la insoportable nueva película de Alvin y las ardillas, ¡Copito de nieve!) y con la sala repleta de niños (que se revolvían en sus butacas y se ponían a consultar sus móviles en todas las escenas que no fueran de hostias. Es cierto que 2 horas de metraje es mucho aunque tampoco hay bajones terribles de ritmo).


En mi caso he disfrutado Acero Puro conectando con el niño interior porque es una película diseñada para el pequeño Mr. Forfy de 10 años que llevo dentro. Al recuperar esa tradición de niño controlando a un robot gigante me ha recordado a Tetsujin 28 (Iron Man 28 cuando la emitió Antena 3) que era una serie que me encantaba, y todo el tema de las peleas clandestinas, a esas tardes que me pasaba construyendo robots por piezas para el One Must Fall 2097. Si uno se deja llevar lo suficiente, tanto como pasar por alto que hay detalles realmente interesantes que no se aprovechan (¿el robot está vivo? bajo el punto de vista de un adulto NO, y la película lo deja claro, pero... ¿y bajo el punto de vista de un niño?) la maquinaria del blockbuster funciona con precisión. Yo lo pasé como un enano, que es justo como debe uno afrontar y sentir esta propuesta.