10/6/09

Paulina


Consideremos los antecedentes: son las ocho de la tarde y deberían ser las seis cuando nos hemos reencontrado. La culpa es mía por hacer concesiones e hipotecar mis horas libres por trabajo pero créeme si me escudo en un (hipotético/esperado) bien mayor e intento que conste en acta que mi quemazón con 120 minutos de más es mayor que sin ellos. Entonces, acordamos que son las ocho y voy camino del autobús para llegar a casa y soltar en unas líneas la primera chorrada que me venga en gana, que para eso tengo blog. Y allí estás tú. En esa pared, entre el cartel de la GOA y el otro del festival latino de no sé qué historias. Poster grandote, vistoso, pegado recientemente, imposible de esquivar, colores vivos (azul cielo, evocación estival...), de un concierto, de un disco... me da igual. Desde allí, reina del muro, me asaltas, con tus facciones post-orgásmicas, con esa hipersexualidad tan impostada con la que tienes que salir siempre en las putas fotos promocionales, sin dignarte siquiera a mirarme a la cara. Algo hace click dentro mía y, maldita sea, tu voz, como si alguien arrastrara un tenedor por la pizarra, retumba en mi cabeza otra vez. Lo nuestro viene de lejos permíteme que te informe. Quizá mis sentimientos hacia ti comiencen a gestarse tras "Vive, vive el verano". Fue un verano horrible, Paulina, y fuiste su banda sonora. Mientras, religiosamente y a diario, cargaba los libros hacia la biblioteca (ese año decidí sacrificar el curso con julio y agosto como moneda de cambio) me encontraba contigo en teles, radios, coches que pasaban por la calle y politonos primerizos. Nunca pedí que nos conociéramos, y quiero subrayar esto. Me violaste, hostia puta, yo estaba tan tranquilo y tuviste que aparecer. Lo peor estaba por llegar; no me libre de ti ni en el medio ni el largo plazo. Te imagino en el centro cósmico del bukkake mientras los que manejan tus hilos de marioneta tontipop te echan todo encima. Mientras moldean el barro de putón unidimensional del que estás hecha para que salgas a la luz un verano más. ¡Es buena idea que aparezcas de superheroína en un vídeo (¡los superhéroes están de moda!)! ¡Es buena idea que aparezcas medio en pelotas cubierta por cinta aislante! ¡Es buena idea que taladremos estos (pegadizos) estribillos (de mierda) en las neuronas de una generación de gilimemos que se revolcarán en el vómito de lo que (haces que) cantas!... Joder. Basta. No quiero saber eso. No quiero recordar tu voz. No quiero cuestionar por qué mi cerebro considera, de alguna manera, que debe almacenar tu mierda de letras. No necesito saber que existes. Te tiraría por un puente si tuviera ocasión, pero he de confesarte que no soy de esos. No sobredimensionemos, perfecto, pero apliquemos la Ley del Talión. Simplemente, y esto te lo digo con una mano en el corazón, porque yo no pedí conocerte y tengo derecho a réplica, en cuanto ponga punto y final a esta disertación, voy a cerrar los ojos fuerte y a juntar mis manos para desear que tú y todos tus creadores tengáis una gastroenteritis bien jodida. Se siente, vosotros tirasteis la primera piedra.

5 comentarios:

  1. ... con esta mujer lo de menos es la música...

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  2. Siempre me resultó muy curioso el caso Paulina.

    De toda la invasión de vedettes latinas de principios de milenio siempre me pareció la más fea, con diferencia.

    Porque no estamos hablando de música, ¿no?

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  3. http://fluzo.tumblr.com/photo/1280/122221772/1/4mhGnAm3iom38gm40JmSL1Ow

    Solo tengo que decir en mi defensa, que no he sido yo. Todo está conectado. Apocalipsis POP.

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  4. Del tumblr de Fluzo, tan recomendable que no se que estáis haciendo leyendo esto y no leyéndole a él.

    http://fluzo.tumblr.com/post/122221772/paulinacalientapollas

    Dice que se encontró el cartel en la calle. En el mío no ponía calientapollas. Creo.

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