5/4/11

juntaletras

Creo que no os descubro nada si os digo que las ediciones digitales de la mayoría de periódicos de este país son bastante lamentables. No me refiero a la calidad de las noticias principales, que en muchos casos también, sino al relleno. No puedo más que imaginar a una tropa de imberbes becarios sobrexplotados e infrapagados detrás de todos esos artículos de mierda que nos regalan cada día. No me lo explico de otra manera. Y aunque consideremos la edición online como territorio de práctica para el futuro redactor (¡ja!), como campo de tiro para que la becariada se suelte, tampoco me parece excusa.

¡Juanjo, te necesitamos!


Supongo que conoceréis casos como el MUCHACHADAGATE por poner un ejemplo rápido. Me refiero a esa falta absoluta de ética, de rigor, incluso de respeto al lector. Diría que es Periodismo Atroz si pudiera etiquetar a estos juntaletras como periodistas. En teoría "trabajan" para un periódico, aunque sea en su edición online, ¿no?... Ni se como llamarlo. Lo que si se es que desde hace bastante tiempo la trastienda digital de los periódicos más importantes del país es poco menos que el basurero infecto de la blogosfera [1]. Artículos absolutamente aleatorios, escritos con la excusa más débil, citando a las fuentes de cualquier manera, incrustando youtubes que caducan a los dos días, sin preocuparse de contrastar la veracidad de la información... Por no hablar de las faltas de ortografía y de sintaxis o de la ausencia absoluta de alma en la redacción, de estilo. Igualito que esos blogs de batalla que en su intento diario por ofrecer miles de actualizaciones enlazan cualquier cosa que esté a tiro [2].

Os parecerá una tontería, pero es que ni esto. (Del gran JMV)


El problema es que considero que debería existir una línea divisoria entre un bloguero anónimo del tres al cuarto y un periodista. Una línea cualitativa al menos, un pequeño filtro. En teoría cualquiera puede tener un blog. ¿Cualquiera puede escribir en un periódico entonces? Llamadme anticuado pero respeto (y mucho) esa carrera llamada Periodismo.

De todas las ediciones online infectas que conozco, la más pestilente es la de Público. He visto cosas ahí dentro... He visto actualizar un artículo varias veces en la misma mañana sin criterio alguno. He visto textos sin formato que son editados después de publicarse. He visto videos subtitulados de El hundimiento en los que se citaba como fuente a Hitler. He visto cortapegas extremos de noticias de agencia que se replicaban clonados en otras ediciones online infectas. He visto construir castillos de naipes con... twitteos...

Y he visto esta mañana el que sin duda es el peor artículo que he leído en toda mi miserable existencia:





No os perdáis, por favor, semejante atrocidad. El infierno de las letras. Como siempre, unos comentarios al tuntún:

a) El artículo. Perdón. Las cuatro frases esas puestas sin ton ni son, pretende hacer hincapie (digo yo) en la importancia actual de Twitter. Por supuesto que sí. Twitter es El Dorado de estos juntaletras. Una frase de mierda, 140 caracteres vomitados por un famoso del tres al cuarto, y ya tenemos para hacer artículos enteros. Por culpa de idiotas como estos se le da a Twitter la importancia que no merece...

b) Tengo una teoría conspiranoica un tanto flojita. Los grandes periódicos de este país no quieren ofrecer ediciones digitales de calidad. No están preparados todavía para cambiar su manera de hacer mercado. La mejor forma de demostrar que tenemos que seguir apostando por el papel es llenar sus ediciones digitales de paja y estupideces.

c) Como os decía más arriba, creo que debería existir diferencia entre un blog personal y un blog profesional, sobretodo si está asociado a una revista, periódico, etc. El artículo en sí no me hubiera molestado tanto si lo hubiera visto en otra parte. Para mí, verlo en Público degrada la imagen que pueda tener del periódico. Me da la sensación de que no les importa la imagen que puedan dar en la red. Creo además que internet ofrece pocas segundas oportunidades. Si fuera la primera vez que visito esa página y caigo en ese post... adios muy buenas.

d) Siempre que he colaborado en alguna página grupal me he encontrado con algo parecido a un Manual de estilo. O me han dado simples pautas para publicar. Me parece particularmente inadmisible que se publiquen borradores sin editar, con trozos de código colgando incluso. No voy a hablar de las faltas ortográficas por lo evidente (a saber cuantas patadas al diccionario habré dado hoy) pero es muy curioso que cualquier blog no profesional de los que visito esté más cuidado que artículos como el que os pongo hoy. Por mi parte puedo llegar a ser muy cutre. Seguro que me habéis visto editando un post a posteriori, pero si han sido cambios sustanciales al menos informo en el cuerpo del mensaje de los mismos. Lo que no he hecho ni haré nunca es publicar un artículo a medio terminar para irlo completando en el transcurso de la mañana. Que no digo que no pueda darse para casos concretos (imaginad que estáis cubriendo un evento y queréis actualizar al minuto) pero me parece una falta de respeto entrar en una página, leer un contenido y que cuando vuelvas sea distinto.

e) Un blog, amig@ @nrojo, puede ser muchas cosas. Una plataforma que ofrezca opiniones trasnochadas, argumentaciones pobres, enlaces de relleno, conclusiones de chichinabo (¿te suena?). O algo maravilloso. La pena es que prevalezcan contenidos tan lamentables cuando existe gente que tiene tantas cosas interesantes que contar.

Neo-ética periodística


P.d: En Mundo Alocado no se habla de política. No seais tendenciosos. Puedo decir todo lo que he dicho y a su vez reconocer que Público se rodea de excelentes colaboradores y puede ofrecer contenidos online de calidad. Disfruté muchísimo con el blog que tuvo Rodrigo Fresan este verano pasado. Y mis mañanas no serían las mismas sin la tira de Manel Fontdevila

[1] Yo también fuí un bloguero adolescente. Atentos el artículo más vergonzoso de Mundo Alocado (cuando era... El blog de Forfy!...sigh...): http://forfy.blogspot.com/2004/10/esttica-pixel.html

Si no lo he borrado todavía es porque hacer retrocontinuidad me parece poco menos que un crimen temporal y porque necesito que este pedacito infame de mí esté presente en la red. Para recordarme lo mal que puedo hacer las cosas.

[2] Un buen amigo me explicó la Teoría de la Escopeta. Tu sales a dar un paseo por la red con la escopeta cargada, metes cuatro tiros y a ver a que le has dado. Lo publicas así, tal que lo matas, en bruto. Así tienes tu actualización diaria garantizada. ¡Vaya que sí! Dicha teoría se estudiará en el futuro, habrá Masters de Caza en la Red para gestores de contenidos y blogueros mercenarios que publican en blogs corporativos chachis.

7 comentarios:

  1. Es así, tal cual lo comentas: Idioteces de un famosete en twitter son vendidas como noticia estelar del día, abundan las faltas de ortografía que harían avergonzarse a un niño de parbulario, mientras que el contraste de la información queda en ninguna parte. Todo ello con datos manipulados más allá de lo que "dar un enfoque u otro de la noticia" admite. Creo que ningún periódico se libra, aunque más que por desgana o porque la edición digital sea campo de tiro para becarios, en muchos de ellos (no diré nombres, que entonces me caliento)la edición digital es mero reflejo de la actividad pseudoperiodística que hacen en papel.

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  2. A mí, de un tiempo a esta parte, el tema twitter me supera. Gracias a artículos como los que cito se le pretende dar un valor que no creo que tenga. Es increíble que un twitteo absurdo ocupe titulares. Es una plataforma muy útil para muchas cosas, por supuesto, pero estamos llegando a unos extremos absurdos. Por supuesto, es un generador de polémicas excelente, en cuanto el famosete de turno suelte alguna idiotez… articulazo al canto. Desde Público, además, nos han demostrado que puedes hacer tu artículo cortapegando twitteos diversos. Lamentable.

    No quiero cargar las tintas contra Público especialmente, pero su edición digital es atroz. Me parece ofensiva directamente. Con la tontería de querer enfocarse a un público joven creo que han descuidado en exceso gran parte de sus contenidos. Se convierte en un blog de la peor calaña, construyen artículos sin sentido. El de “Papa, ¿qué era un blog?” está en la sección de Ciencia…

    Por supuesto, tu y yo sabemos que no son los peores. Tampoco diré nombres. No diré Periodista Digital, que me caliento. La diferencia es que mientras que con unos puedo sentir cierto “respeto” (sin pasarnos tampoco), otros me parecen directamente el estercolero más inmundo del periodismo. El nivel AnaRosa.

    Gracias por comentar!

    P.d: Adivina quién ha tenido que editar su artículo esta mañana por un pequeño problema de formato…

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  3. Al hilo del tema, El jueves de hoy:

    http://twitpic.com/4h5lff

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  4. Plas, plas, plas...

    EL PAIS y EL MUNDO (más allá de su línea editorial) tienen unas ediciones digitales muy bien trabajadas y unos "blogs" interesantes.

    Claro que entre tanta información se cuela gente con muy poco nivel. Más que becarios, son contertulios y gente del mundillo que concibe el "blog" como una mezcla de columna de opinión y noticia donde hacer chistes privados porque "no es papel".

    Aunque yo sigo sin ver un modelo de negocio rentable para un periódico online. Ahora sobreviven con los recursos que consiguen compartir con la edición tradicional... pero sin ella no son rentables, ni creo que lo sean.

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  5. Busque por ahí y no le costará mucho encontrar que le pueden pagar cuatro chavos por poner su texto en cualquier medio, desde una edición digital a un portal de noticias cualquiera. Es más, le pueden llegar incluso a pagar por, simplemente traducir un texto del inglés como usted mejor pueda.

    La internáutica ha acabado de rematar lo que la prensa catódica y radiofónica dejaron con estertores.

    Y es que a fin de cuentas, la información, a día de hoy, si no es panem et circenses, en la mayoría de casos, no le importa ni al Tato. Para corroborar esto, sólo hace falta entrar en cualquiera de los e-periodicos y ver la lista de noticias más visitadas. Por ejemplo.

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  6. Entiendo que ese horror estilístico es un guiño al propio concepto de twit, pero igual no era el lugar para hacerse el creativo. feo, feo, feo, sip.

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  7. ¿Y que me decís de la foto? No la he cortapegado porque lo mismo tiene Derechos de Autor y todo.

    Bueno, ya habéis visto el tema. A mí simplemente me da pena que un periódico como Público, que hace muy bien muchas cosas (tiene colaboradores muy buenos en la propia edición digital) descuide tanto otras.

    Abrazos!

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