2/11/11

Aventuras en el desierto de lo real. Hoy: Epic Win

De un tiempo a esta parte me estoy topando con diversas herramientas que intentan endulzar la parte más desoladora de nuestra experiencia vital diaria; esa pesada y gris carga que suponen las obligaciones y quehaceres cotidianos. Primero descubrí EPIC WIN, una aplicación en la que introduces tu hipotética lista de tareas pendientes y va premiando su consecución como si de un RPG se tratase. Creedme cuando os digo que hay una gran diferencia entre aprobar un examen y aprobarlo y además obtener unas cuantas monedas de oro y puntos de experiencia para nuestro heroico avatar. Con una interfaz memorable a la par que accesible, el juego tiene un problema muy tonto pero que a los desorganizados nos trae de cabeza: debemos ser nosotros quienes asignemos un nivel de importancia a nuestras tareas. Mejor dicho, seamos también ÉPICOS y llamemos a las cosas por su nombre: debemos ser nosotros quienes organicemos, clasifiquemos y ponderemos la importancia de nuestras misiones, de nuestros objetivos. Sean estos los que sean.


Es curioso descubrirse sentado en una mesa, anotando en un cuaderno la lista de cosas por hacer, organizando y poniendo en orden NUESTRA vida (real), con el objetivo de trasladar a la aplicación todo tipo de angustias vitales (¡quiero escribir un libro!, ¡tengo que apuntarme al gimnasio! [1]) en pro de obtener una experiencia más pura, más a la altura de las circunstancias. Debo reconocer que no he hecho gran hincapié en el desarrollo de los acontecimientos dentro del propio juego por eso mismo, pero sus posibilidades, aun con sus evidentes limitaciones, se me antojan superiores a las de un Fallout. A fin de cuentas los señores de Bethesda nos soltaron en medio de un mundo postapocalíptico para que pastáramos a placer pero el (amplísimo, incomensurable) margen de actuación del que gozábamos no puede compararse al que nos ofrece el desierto de lo real.


EPIC WIN puede ser una divertida chorrada pasajera (que lo es) o un puñetazo en la cara a la siempre dulce y seductora procrastinación. Y hay que reconocer que obsesionarse con el cumplimiento responsable de las tareas no admite reproche, no el reproche de tu madre por estar enganchado a las maquinitas al menos. El auge y la expansión de la experiencia jugable a diversos ámbitos de nuestra existencia, las posibilidades que brinda la realidad aumentada o esa pandemia del síndrome de Peter Pan que se extiende entre la juventud occidental son sólo pequeñas muestras tanto del campo de cultivo que tenemos aquí como de lo que queda por llegar. Porque EPIC WIN esboza de forma torpe e inocente ciertas tendencias que abrazaremos como auténticos yonkis de aquí a unos años (la sustitución de la vivencia real por la vivencia jugable, la complementación e indistinción de experiencias reales/virtuales), pero esperad al siguiente post y ya veréis los derroteros que pueden tomar las siempre engorrosas tareas del hogar.

[1] Por supuesto, no todo es grandilocuencia: el juego permite ponerse pequeños retos a superar, pero convendremos todos en considerar dicha posibilidad como de cobardes. Hay que apuntar alto, ser valientes. Hay que tirarse con el cuchillo entre los dientes a por el KRAKEN.

Pequeña metarreflexión: Si los cheats, de por sí, nos hacen sentir sucios, hacer trampas con nuestras propias responsabilidades debería hacernos sentir MORALMENTE sucios. Podemos progresar a velocidad supersónica si nos autoasignamos tareas-morralla de fácil ejecución y puntuación excesiva. Celebrar las victorias en este juego tiene su punto de reconfortante ridiculez pero nadie renunciara a esa pequeña recompensa. El test de resistencia lo fija ese desalentador horizonte de tareas a realizar que parece no menguar nunca, esa colección de promesas incumplidas. ¿Seremos tan miserables de falsear nuestra propia realidad, de camuflar nuestra irresponsabilidad para progresar en un juego que no tiene nada que demostrar a nadie que no seamos nosotros mismos?

¿Es o no es apasionante sumergirse de esta manera en el mundo de EPIC WIN?

2 comentarios:

  1. MARAVILLOSO!
    (ya puede vd. anotarte un cuarto de corazón zeldero por "comentario adulador") XDD

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  2. Me anoto dos, que la ocasión lo merece ;) (y así subo puntos también, ejem...).

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