14/11/11

Spank the banker!

Con su catálogo repleto de plagios y rip-offs, Gameloft me parecen los caraduras más simpáticos de la industria del videojuego para dispositivos móviles. A mí me parece perfecto lo que hacen porque la calidad de sus productos es siempre más que aceptable y de vez en cuando hasta nos sorprenden con alguna licencia jugosa. Además, si algo no puede negárseles es su olfato para darle al público justo lo que quiere. Si Namco no se anima con un Soul Calibur ya te sueltan ellos un Blades of Fury. Si Square Enix se hace de rogar con un Final Fantasy ya llegan ellos con su Eternal Legacy y quíteme aquí estas penas. ¿Sería mucho pedir un Uncharted para iPhone? No señora, tome ración y media de Shadow Guardian y hasta luego muy buenas.

Pero ese olfato del que os hablo, ese saber hacer, ese conocer lo que demanda su público no es flor de un día. He descubierto hace nada Banker Wars un juego de 2009 que en plena eclosión del tema este de la crisis nos invitaba a zarandear a banqueros, especuladores y demás gentes de mal vivir. El juego es un tower defense en el que tenemos que proteger una Casa Blanca podrida de dinero y expuesta a más ataques especulativos que Grecia e Italia juntas. Por suerte tenemos a nuestra disposición tanques, francotiradores y al mismísmo Tío Sam con superpoderes para parar la afrenta [1]. De todas formas el efecto catárquico y multiorgásmisco lo obtenemos con la propia mecánica del juego: somos nosotros (nuestro dedo más bien) quienes zarandearemos con fuerza a los malvados codiciosos. ¡Estos juegos sí nos representan! [2]

Atentos al pantallazo que os adjunto que es gloria bendita de tanta molonidad que condensa.




Para no perderse tampoco el video promocional. Decidme si esto no es cogerle el pulso al malestar social con una firmeza que ya quisieran muchos directores españoles de tres al cuarto. Ni la buena gente de la Molleindustria, oyes.





[1] Un Banker Wars World Tour en el que visitáramos el Panteón, la Fontana de Trevi y (¡proximamente!) los Leones del congreso sería un superventas. O al menos lo sería en el hipotético caso de que, para la fecha de su estreno, nos quedaran los míseros 0,79 € que vale para comprarlo...

[2] El que no nos representa para nada es Jay-Z. El muy idiota no ha tenido mejor idea que coger el diseño de las camisetas que se habían elaborado para financiar el movimiento Occupy Wall Street, y hacer un remix cutre, para que ponga Occupy All Streets. Esta idea de bombero, tan holgazana como aquellos espantosos remixes con Linkin Park, debe haberle parecido la bomba, tanto como para poner las camisetas a la venta a unos 20 $. Lo divertido del asunto es que de ese dinero iba a destinar exactamente 0 $ a financiar la causa de la que se estaba aprovechando. Las redes sociales se le echaron al cuello y, en resumidas cuentas, tuvo que retirar la venta de la camisetas en menos de un día. En el Huffington Post lo cuentan mucho mejor que yo, así que ya sabéis, leed algo decente por una vez mientras yo fantaseo con Jay-Z conduciendo  una furgoneta cargada de camisetas para enterrarlas en el desierto de Nevada, junto a los cartuchos de E.T. de la Atari.

1 comentario:

  1. mi iphone apesta a gameloft gracias a sus interesantísimos links, gracias!!!

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