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20/11/11

Mariano camina conmigo

Si algo bueno podemos decir en el día de hoy es que por fin nos quitamos de encima esta campaña electoral tan cansina, sosa y predecible. Menos mal, porque el crescendo en las declaraciones triunfalistas del PP estaba adquiriendo un cariz directamente ofensivo, insoportable (no me atrevo a imaginar como será la portada del lunes 21 de La Razón). Ahora toca, bueno, ahora toca que estos tipos hagan lo que dijeron (¿llegaron a decir algo?) que iban a hacer.


Es una pena que esta campaña me haya cogido con las defensas tan bajas, es el problema de querer tomarte a guasa una Realidad que no tiene ni puta gracia. Es una pena, digo, porque hemos tenido bastante bizarrismo pop del que afortunadamente ha dado buena cuenta Maese Higronauta en su especial Elecciones 2011. Os dejo un último enlace a modo de kit de supervivencia para este futuro tan azul que nos espera: Love will tear us Aznar, imprescindible tumblr que, a su manera, expuso a las claras toda la controversia del programa oculto ese del que se hablo tanto. Con ritmo y estilazo:

Jornada de irreflexión

20 de noviembre de 2011. Os invito a mirar fijamente esta viñeta hasta que se os grabe a fuego.


Presente, pasado y futuro de esta España nuestra de manos del genial Miguel Brieva en su tira Memorias de la Tierra. Me topé con la viñeta ojeando el siempre recomendable suplemento Babelia de El País, mientras tomaba un café en un lugar que es un remanso de paz y tranquilidad, pero que se vio un tanto perturbado por un grupo de sexagenarios que, pacharán en mano, proferían a los cuatro vientos los usos y virtudes del voto de castigo. Ignorar con todas mis fuerzas su particular tertulia no fue el único esfuerzo sobrehumano que tuve que hacer, a la par que extraía cuidadosamente el mencionado suplemento cultural del periódico en cuestión (pues el interés que tenía en dicho periódico, en un día como el de ayer, era cero) dos portadas (esta y aquella) me miraron amenazadoras, queriendo poner a prueba mi calma y mi cordura.

Nota mental: salir de casa lo menos posible o, en caso de ser irremediable, hacerlo dentro de una burbuja que me proteja suficientemente del Mundo Real.

9/11/11

El viejo telón de fondo

No ví el debate electoral este pasado lunes. Tengo diversas razones que se resumen en una: si hay algo que ha puesto sobre la mesa el movimiento 15M es que tenemos que hacer lo posible para luchar contra este bipartidismo voraz. Ver el debate, hablar del debate, opinar del debate... no deja de ser otra forma de dar coba al sistema que nos ha tocado vivir, ese que ahora convenimos en señalar como responsable (en gran parte) de tantos males.

Me interesa poco el cruce de acusaciones mutuas que tengan que hacerse estos tipejos para rascar unos votos de última hora. Si al menos el programa político de cualquiera de ellos supusiera un compromiso real, un paquete de medidas de obligatorio cumplimiento y no una serie de líneas generales a desarrollar según (les) convenga en un futuro, otro gallo cantaría. Dicho esto no puedo evitar escarbar entre ese poco interés del que os hablo porque, a fin de cuentas, de este teatralizado choque de egos sale el Presidente del país dónde vivo. Dicho y hecho, me he puesto con los deberes de aquella manera. Un par de videos por aquí, seguimiento de trending topics por allá, recopilación de opiniones de amigos, enemigos y allegados e infructuosos intentos de búsqueda de objetividad en prensa después, tengo algo cercano a una opinión formada para soltaros por aquí y que quiero condensar alrededor de una idea. Porque ante la falta de sorpresa y el hastío que me ha provocado el contenido "en sí", mi interés se ha dirigido a analizar el continente.

Recapitulemos: desde el anuncio del debate de marrás surgieron dos líneas críticas al respecto. Una de ellas centrada en lo evidente, en su propia naturaleza: el debate apuntala ese bipartidismo que tantos queremos combatir. Es una poderosa herramienta electoral que tan sólo pueden permitirse usar los poderosos. Podemos considerar antidemocrático que, pese al evidente interés general (son los dos partidos más votados), se pase por el aro de nuevo y no se de voz a quienes realmente la necesitan.

La segunda línea crítica también es evidente pero no debe ser pasada por alto: la broma ha costado algo más de medio millón de euros. Un derroche a todas luces desorbitado, a mí por lo menos me cuesta muchísimo entender cómo demonios puede costar tanto esto. Me sorprende además el hecho de que se despilfarre de forma tan salvaje delante de nuestras narices, en un momento de nuestra historía en el que los recortes de todo tipo están a la orden del día y en el que el discurso de los individuos objeto de debate está infectado por palabras como "esfuerzo" o "contención".


Siempre cojo imágenes de Manel Fontdevilla, pero la culpa es suya por ser tan certero.

Es por eso mismo que lo único destacable es comprobar como detrás de las cortinas de humo se encuentra el mismo esqueleto de siempre. Veréis, logísticamente el debate estuvo construido y planteado de la forma más rancia posible. Un escenario cutrísimo, minimalista en el peor sentido y con un toque retro a lo 70's muy poco acertado. O mucho porque quizá el mensaje implícito sea transmitir el acartonamiento del propio juego democrático/partidista, transmitir el hecho de que hay cosas que ni cambían ni hacen un esfuerzo por hacerlo. Para este despliegue anquilosado nada mejor que otro muñeco de cartón: Manuel Campo Vidal, un personaje sobre el que se me amontonan los adjetivos despectivos. Diré tres: caduco, apático, carpetovetónico, robótico, lamentable... y echo el freno que al final han sido cinco y me disparo. Un incompetente que sigue debiendo su rédito a ese González/Aznar del siglo pasado, el mismo en el que quedo atrapado. No es casualidad que esa Academía de la Televisión que preside tenga la poca vergüenza de orquestar un espectáculo de otro tiempo, un viaje en Delorean a esa época dónde no existía ni internet ni posibilidad de interacción alguna. No digo que haya que twittear preguntas en directo o que pongan un teléfono de aludidos tipo Sálvame, pero un poco más de nervio en la dirección, un poco más de estilo y modernidad en el formato, un poco más de pasar el plumero y quitar un poco el polvo... no le habrían venido nada mal a este dinosaurio.

Porque, repito: ¿Esto es lo que ha costado medio millón de euros?. Fijaos bien, por favor, fijáos bien en los elementos, en ese presentador-robot, en el escenario de los 70, en la realización holgazana, en los medios empleados. ¿Cómo puede ser esto posible? ¿Dónde ha ido a parar ese dinero? me pregunto mientras veo a los dos candidatos (mejor dicho, al futuro presidente y al otro) arrojarse el programa electoral a la cara, insultarse sin atreverse a decir lo que dicen cuando están comodamente respaldados por los suyos en sus mítines respectivos. Comprendo entonces que no es más que el mismo juego de siempre. Mientras la bestia de dos cabezas se desgañita, grita y patalea reclamando la atención pública, hay muchos listos que aprovechan para meter la mano en el saco y sacar todo el dinero que puedan. A plena luz del día, incluso con las cámaras grabando como esta vez. Y es entonces cuando volvemos a ver ese familiar y raido telón de fondo.

P.d 1: Debo reconocer que no me cogéis en el mejor momento, estoy especialmente apático y denso con todo lo relativo al 20N. Uno que es humano, todo lo que le dejan al menos (que siempre será más que el estado de animación suspendida del amigo Campo Vidal). El que viene marchoso y con ganas de dar guerra es el Sr. Perla. No os perdáis el espectacular duelo de bailes que ha montado a rebufo del debate en cuestión. ¡El FLOW de estos políticos NO nos representa!

P.d 2: Maese Higronauta se está currando un especial Elecciones 2011 de lo más majo y con sello marca de la casa. Pasen y vean.

P.d 3: Cerremos el post con un poco de optimismo. Una iniciativa como #AritmEtica20N, tan simple y necesaria, eran impensable hace muy poco.

3/11/11

Estéticas del hype / Visceralia

1) Ocurrió durante la tarde del miércoles 2 de noviembre. Cientos de blogs mercenarios de videojuegos, tanto los vergonzosos patrios como los extranjeros, se hacían eco del trailer de presentación de (tachán) Grand Theft Auto V. Miles de post a matacaballo, redactados ad-hoc con el particular libro de estilo del "más grande", "más largo", "más mejor", "con más... de todo" habitual de la secuelitis que nos parío, invadieron la red. Es normal que cualquier cosa de los chicos de Rockstar mueva a las masas, es incluso sano el fandom que la compañía se ha granjeado a base de hacer las cosas mejor que bien porque se merecen todo eso y mucho más. Desgraciadamente también es normal encontrarse con la nada más absoluta al sumergirse en toda esa maraña de proclamas entusiastas y vacías que acompañaron al trailer de marras. Puede que la ocasión lo merezca (será el juego más vendido del año que viene y será de lo mejorcito) pero tenemos de nuevo el cuello de botella: de nada sirve que paulatinamente se intente afianzar la consideración del videojuego como entretenimiento adulto de cara al público generalista si ante noticias como esta todos los medios reaccionan como un niño de cinco años al redactar la carta de los Reyes Magos. Es hasta paradójico que esto le pase/lo motive Rockstar, acaso la compañía que más ha luchado para que se deje de considerar al medio como el juego para críos que era antaño.

Aunque siendo justos fue mucho peor la experiencia prevía, ese teaser consistente tan sólo en una imagen promocional (¡del logo!) que removió igualmente la red unos días antes del anuncio del trailer. Trending topic en Twitter durante 2 o 3 días y un maremoto de post-zombies expandiéndose por la red. Artículos no se sabe muy bien de qué, absolutamente VACIOS puesto que nadie tenía NADA que decir al no haberse revelado ni un sólo detalle del juego. El anuncio de que se iba a anunciar algo elevado a los altares de noticia. Al menos nos sirve para confirma el carácter mesiánico de Rockstar, dentro de poco tan solo una palabra suya bastará para sanarnos.

2) En paralelo y durante las últimas semanas hemos podido ver el anuncio para la televisión de Battlefield 3. La frase promocional de Marca Player utilizada en el mismo es la siguiente: "Tan perfecto que se nos acaban los adjetivos". Por supuesto que me creo que en Marca Player se les hayan acabado los adjetivos, deben tenerlos desgastados de tanto hinchar las notas sin ton ni son. Tan perfecto lo que quieran, pero seguro que no hay cojones a promocionarlo así de cara a la campaña de navidades (que empezará exactamente cuando dejes de leer estas líneas) cuando tenga que competir con otro peso pesado que, seguramente, también será "tan perfecto que se les acaben los adjetivos": el nuevo Call of Duty. Descontando que me sorprende el apego y la aceptación popular que tienen los juegos de temática belicista (los etiqueto como porn-of-war), todo esto, como comprenderéis, me aburre muchísimo. No hay emoción alguna en esa manera de promocionar, no hay el menor atisbo de alma en la mayoría de reseñas que podéis encontrar ahí fuera.

Yo digo que menos hype, menos acomodamientos y más, o un poquito al menos, de visceralidad. Así se promociona un juego, joder:





"After playing Sequence, I left my wyfe and children, beacuse there was no way they could possibly compare. I've destroyed my family beyond repair. God... God forgive me". Así sí, hombre. Así sí.

25/9/11

Infierno de mediocres

Me resulta muy difícil opinar objetivamente sobre el tema de los malditos recortes educativos con los que hemos inaugurado el curso. Mi madre es profesora de primaria y mi hermana, posiblemente la persona más competente y capaz para desempeñar su puesto que conozco, lo sería de secundaria si no fuera por estos tijeretazos salvajes. No sólo le esperan tiempos difíciles y un futuro incierto, encima tiene que aguantar como personajes absolutamente deleznables como Eduardo García Serrano (por poner el ejemplo más infame que he encontrado) contaminan a la opinión pública con las consignas que todos conocemos: partidismo salvaje y demagogia de la más baja estofa. Preparaos para el empacho de ambas de aquí a noviembre, hasta el infinito y más allá... De momento y para abordar este tema tan asqueroso por alguna parte, os invito a ver un vídeo que en mi caso ha sido la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia para que me decida a escribir estas líneas. En 1 minuto justo pone sobre la mesa todas las vergüenzas que tiene que soportar cualquier debate social en este país. Si sois capaces de reprimir la náusea, nos leemos más abajo. Aquí lo tenéis. [Nota para los afines-Intereconómicos: Si considera que las palabras del Sr. (y me excedo en el tratamiento) García Serrano no ratifican la ignorancia más absoluta, le invitaría a salir de esta página inmediatamente, pero es posible que precisamente sea usted quien más necesite leer opiniones como la mía.]


– Un poquito de mi historia personal: Mi madre es profesora de primaria. Ello me ha dado, evidentemente, una visión distinta del profesorado que la que tenían la mayor parte de mis compañeros, amigos y el resto de la sociedad si me apuráis. En su caso particular he tenido el privilegio de comprobar de primera mano cómo era (y es) una profesional respetada y querida por padres y alumnos. Los regalos que le hacen en navidades y al finalizar el curso en verano, la ilusión y el cariño que veo en las caras de antiguos alumnos suyos cuando la encuentran por la calle y se paran para hablar con ella un rato... pueden parecer tonterías pero son detalles que a mí me hacen sentir muy orgulloso. Todo esto no sucede por arte de magia, es fruto del trabajo, la constancia y la ilusión que pone a lo que hace y nuevamente he de decir que he tenido el honor de ser un testigo de excepción. Es mi madre, qué os voy a decir yo, pero creo sinceramente que es tan buena profesora como persona, y eso lo transmite a su trabajo. Creo también que es bastante relevante que os cuente esto por motivos que vais a descubrir ahora.



Afortunadamente lo que os estoy contando es la tónica general. Por supuesto que ha tenido y tiene alumnos y padres terribles que no han hecho más que dificultar su trabajo y minarle la moral. He comprobado además cómo durante toda su vida ha tenido que enfrentarse contra muchas personas y colectivos que cuestionaban y denostaban su trabajo. Y hoy más que nunca tiene que seguir luchando contra el prejuicio y la ignorancia de aquellos prepotentes que se permiten el lujo de opinar de lo que no conocen ni se molestan en conocer. Ha sido criticada por su condición de funcionaria, por el horario de las clases, por su salario, por sus vacaciones y, lo peor de todo, por la propia naturaleza de su trabajo, como si fuera algo fácil o que cualquiera pudiera hacer, como si le hubieran regalado ese puesto en definitiva. Me cuesta abandonar mis prejuicios cuando compruebo como gran parte de esa "masa enfervorecida" en su contra son personas ignorantes, diría incluso que orgullosas de ello, capaces de otorgarse la razón a sí mismas en virtud de consignas simplistas que no admiten discusión. Dichos argumentos deberían caer sobre su propio peso al ser diseccionados por alguien con dos dedos de frente, pero el populismo más barato los ha encumbrado como puntos de ataque contra el profesorado. Si ya es grave que se denoste a un colectivo con estas proclamas cargadas de inquina y malicia, peor es que sirvan de cortina de humo para echar por tierra cualquier protesta legítima que pretendan llevar a cabo. Todo esto no hace más que perjudicar a la ya de por sí maltrecha Enseñanza Pública, que sigue retrocediendo posiciones y perdiendo derechos a velocidad pasmosa, resistiendo contra viento y marea recortes y escasez de recursos, asumiendo esas áreas de integración social que nadie quiere abordar y, para colmo de males, contemplando cómo la concertada y la privada pastan felices disfrutando de sus cada vez mayores privilegios con los que terminarán consiguiendo su nada velado objetivo: una educación elitista y sesgada, donde el principio de igualdad brille por su ausencia y quien quiera garantías deba pagarlas. Las consignas neoliberales del libre mercado aplicadas a lo que debería ser un derecho básico e intocable. ¿No son reivindicaciones que el conjunto de la sociedad debería apoyar en bloque? ¿No es un retroceso social impensable cuestionar de esta manera la Enseñanza Pública? Parece bastante claro esto que expongo, pero los amantes del mercantilismo voraz saben exactamente qué teclas pulsar para polarizar el debate.


– Los arquitectos del odio: Que no nos coja desprevenidos: Esperanza Aguirre no tiene un pelo de tonta. Detrás de esa sonrisa imperturbable reside una fría y calculadora personalidad que a base de falso campechanismo sabe muy bien jugar sus cartas mediáticas. Reforzada democráticamente una y mil veces en su feudo cada vez tiene que esconder menos sus ínfulas megalómanas. Como buena estratega que es sabe aprovechar los acontecimientos socioeconómicos como ninguna. Tanto si son adversos como favorables a su causa siempre cuenta con una batería de excusas y defensas a toda costa para arrojar balones fuera o escudarse, ya sea frente a recortes educativos, sanitarios o lo que se tercie. Y, pese a todo, pese a que actualmente pueda sentirse legitimada y suficientemente respaldada como para implantar sin despeinarse su hoja de ruta (y punto), prefiere seguir jugando sucio con sus perturbaciones mediáticas. Concretamente: Aguirre es especialista en pervertir el sentir popular contra su causa y construir en torno a su torre de marfil un victimismo que nunca es tal. Sus más que zafias estratagemas en esta ocasión han sido dos:

1.- Concienciación social en contra del profesorado: Con el famoso tema de las 20 horas lectivas que no son tales y el quíteme aquí unas tutorías, Aguirre lanzó un cóctel molotov contra la opinión pública: Mirad a esta panda de vagos que tienen trabajo fijo en tiempo de crisis y, ENCIMA, no quieren aportar un poquito más para ayudarnos a todos. ¡Vaya panda de insolidarios! El mensaje no pudo ser más claro. No cabe, por tanto, protesta alguna por los recortes a la Enseñanza Pública, lo que además se pone de manifiesto es la insolidaridad de un colectivo que no quiere aportar su pequeño granito de arena con la que está cayendo.

Tal acto de violencia no puede más que generar reacciones viscerales. Desde luego que el mensaje fue recibido como se esperaba, por lo que a mí respecta compruebo estupefacto (que no sorprendido) su gran calado y aceptación social entre todos aquellos que nunca pierden la ocasión de subirse al carro contra esos “privilegiados” de los maestros. Tristemente hay un porcentaje muy amplio de la población que cae gustosamente en esta trampa lamentable: la Enseñanza Pública recibe otro doloroso hachazo y no se puede mirar al verdugo, sino a la intransigencia del colectivo de profesores, que no está a la altura de las circunstancias. No sólo es vergonzoso el insulto sino las voces de todos aquellos mediocres se atreven a castigarnos con su insolencia prepotente, descontando el hecho de que dudo que tengan la mas mínima noción de lo que es un colegio o instituto público o lo que significa realmente todo esto. Hablo de los Eduardos García Serrano, de las Anas Botellas y Cospedales de este mundo, siempre dispuestos a ser fieles escuderos y echar capotes a la lideresa o a quien se tercie, en pro de defender la pureza de un mensaje que es posible que exceda sus materias competenciales pero que al politizarse se convierte en el mismo juego partidista de siempre. Y eso es algo que tienen bien aprendido, ese territorio conocido donde pueden mover ficha. De nuevo, no es posible plantear el debate como un ataque a los derechos fundamentales de la ciudadanía, sino como movilizaciones de marcado sesgo político en las que se está a favor o en contra de un partido u otro. Fin.

En cuanto al cómputo de horas y a las competencias del colectivo de maestros egoístas, Esperancita matizó y corrigió su mensaje en los días siguientes. Cuando el mismo había calado profundamente en su público objetivo y el debate estaba suficientemente encendido… ¿Casualidades de la vida? Las mismas que posiblemente le llevaron a dejar caer la bomba del “copago educativo” en medio de todas las movilizaciones, como quien no quiere la cosa, para ver qué tal se va asumiendo “el mensaje”.

  
2.- El saco sin fondo: O la estrategia de defensa a la que ya estamos acostumbrados pero que sigue siendo tremendamente efectiva y aplaudida a rabiar por los idiotas. Esperanza Aguirre tan sólo se ha movido en dos direcciones, la que hemos comentado en el punto anterior y este saco sin fondo en el que entran todos sus enemigos, que no son pocos y que ya se encarga ella solita de clasificar. Ante la evidente oposición popular que genera una medida impopular (valga la redundancia), animales políticos de su calaña no admiten crítica o argumentación alguna, y en los tiempos que corren no buscan tampoco justificarse. La culpa es del contubernio formado por los contrarios a su posición, destinado a oponerse en bloque a cualquiera de sus medidas. De esta manera os habréis cansado de oírla recitar su particular lista negra de enemigos una y otra vez, como el que recita la lista de los Reyes Godos: los rojos, los de la ceja, los de los sindicatos, los del 15M, los perroflautas, los oligofrénicos, el elenco al completo de Águila Roja o la alineación del New Team de Oliver Atom… tanto da, si no estás con ella estás contra ella. Al saco.

Simplificar así los argumentos permite vivir en un mundo mucho menos complejo del que, por desgracia o no, vivimos realmente. Un mundo más manejable y manipulable en el que opiniones simples y carentes de cualquier atisbo de autocrítica (o contenido) como las que berrea Intereconomía se convierten en dogma, en proclamas para una lucha partidista que parece ser el único eje a tener en cuenta. Es posible resumir todo el conflicto en el video que os he puesto al principio del post. ¿No es un insulto a nuestro raciocinio más básico que intenten que aceptemos de buen grado este juego de niños?

El problema de todo esto es el de siempre: no entramos al detalle, no accedemos al núcleo de las protestas a no ser que pertenezcamos al colectivo afectado. Ante nuestros ojos se forma de nuevo una inmensa cortina de humo que, en términos políticos, no permite distinguir una reclamación social de un desastre ecológico o una subida de impuestos. En este caso quieren hacernos creer que todo esto no es más que la pataleta de un colectivo que no quiere trabajar un par de horas más a la semana. Y NO es eso, maldita sea. NO. No es tan simple al menos. Son años de recortes y retroceso en un derecho que debería ser inamovible. Es la pérdida de respeto y consideración a la figura del profesor. Es la crisis de valores, la pérdida de calidad en la enseñanza, el hacinamiento en las aulas, la escasez de recursos de todo tipo. Son las ilusiones pisoteadas de todos aquellos que con esfuerzo y tesón consiguieron una plaza y no pueden ejercerla ahora porque priman otros intereses que no deberían prevalecer sobre algo tan serio y necesario como la Enseñanza Pública.

Mi único consejo es el siguiente: todos conocemos a alguien que es profesor. De primaria, de secundaria, de universidad incluso. En mi caso conozco los detalles de primera mano, pero seguro que tenéis algún amigo cercano o lejano con el que podéis contrastar los datos que nos escupen a la cara los medios de información y parte de la opinión pública más cercana a nosotros. Os invito a no prejuzgar y a escuchar las quejas de un colectivo al que ahora intentan arrastrar por el barro y etiquetar como los malos de la película una pandilla de indeseables.

Pensad en lo siguiente: este debate pone de manifiesto una vez más la profunda IGNORANCIA con la que tratamos ciertos temas en este país. ¿No es paradójico? ¿No necesitaremos una ENSEÑANZA PÚBLICA de calidad ahora más que nunca?

15/9/11

Back to school / Return of the Queen

  • Back to school:
Esto es para empezar con buen pie el curso 2011/2012.


(Y ahora una pequeña dosis de odio concentrado.)

  • Return of the Queen:
Os cuento un secreto que los que más me conocéis ya sabéis de sobra. Ana Rosa Quintana nunca va a aparecer en La Lista Negra, pese a tener el dudoso honor de haber motivado ella solita esa sección. Es tan profundo el desprecio que siento hacia su persona que no sé cómo canalizarlo en palabras y dejarlo aquí por escrito. Así de simple.


Eso sí, también creo que no debería desperdiciar la oportunidad de tener este espacio tan apañado que es Mundo Alocado para dedicarle algún (merecidísimo) improperio de vez en cuando. Me gustaría pensar que en un futuro cercano una hipercrepuscular AnaRosa TM de 200 años pero-apariencia-de-100 tropieza entre los escombros de este bunker, lee alguna de estas cartas de amor que le dediqué y blande su biónico puño al cielo, maldiciendo mi nombre mientras una gélida lágrima de queroseno resbala por las capas de pote protocelular que se deslizan por las grietas de su otrora (de hecho, ahora mismo, en el plano temporal en el que estás leyendo esto, querido visitante) menopausico rostro.

Paralelo a este retrocosplay postnuclear de Escarlata O'Hara (“a Vasile pongo por testigo que un blogger medianías no volverá a mancillar mi orgullo, blabla”), su ejercito de abogados tecnomantes escarba entre mis cenizas en busca de una porción de ADN que les permita clonarme repetidas veces para torturarme convenientemente, tal y como describe la propia AnaRosa TM (en realidad, muy posiblemente, su nuevo negro-replicante modelo opinador-tipo Salvador Sostres) en su revista All hail AR! en su reportaje "Torturas del S. XIII. ¿Se queda corta la Neo Cuarzo presenta: Inquisición Hertziana actual [1]?"

Sí, soy un romántico. Soñar en gratis. Y cualquier momento es bueno para la poesía.

Volviendo un poco a este lado de la realidad, mi último encontronazo con esta señora, que me sirve también para dar el pistoletazo de salida al Curso 2011/2012, ha sido en un articulo que leí en el diario 20 minutos. Pese a que sabéis de buena tinta que me encanta despotricar contra estos diarios gratuitos he de confesar que me hace ilusión encontrármelos de nuevo a principios de septiembre, guiñarles el ojo y saber que, en cuanto al veranito, se acabó lo que se daba. La vuelta al cole.

El artículo en cuestión es una tontería de cuatro líneas que no os va a quitar ni un minuto. Aquí lo tenéis. Pese a lo escueto, la marca de casa de nuestra amiga se muestra orgullosa ante nuestros ojos, firme, imperturbable, tan esperable como el Photoshop en las portadas de su revista homónima. La colleja nos la da una frase a la que ya estamos habituados y con la que la Reina de las mañanas se llena la boca de un tiempo a esta parte:

(En relación al infame caso de Mari Luz Cortés) "Hicimos lo correcto y lo hicimos bien y seguiremos haciendo lo mismo"

AnaRosa TM sigue aprovechando la mínima ocasión para sacar el escudo. Desde luego no deja de ser inteligente por su parte hacerlo al principio del nuevo curso, como declaración de intenciones. Yo quisiera pensar que tal insistencia en reiterar determinados argumentos viene dada, aparte de por las preguntas que debe esquivar, por una necesidad, ni que sea infinitesimal, de echar capas de tierra sobre un “mea culpa” que no va a salir de sus labios jamás. ¿La procesión podría ir por dentro? ¡JA! ¿Atisbos de arrepentimiento ocultos bajo esos accesos tan insistentes de REAFIRMACIÓN? Ello nos revelaría patrones de conducta que pueden encontrarse en el género humano, en esas personas de a pie que tanto gusta mirar desde su atalaya. Podríamos pensar que, pese a todo, dentro de toda la mugre late el corazón de una persona humana y no el de una autómata de la miseria ajena. Que existe algo de autocrítica (el mero conocimiento del concepto, al menos) en el imperio que ha levantado en torno a sí misma. ¡JA! ¡JA! y ¡JA!

El problema es que tales declaraciones podrían hacer mella en alguna mente perturbada, no sé, en la de un trasnochado juntaletras que soñara con llamar al activismo activo contra Tele 5, por Crímenes contra la Moralidad. A fin de cuentas es fácil borrar el canal del televisor de tu abuela, ocultar la revista AR en el kiosko de El Corte Inglés, recordar una y otra vez que existió Sabor a Hiel... ¿O no es una declaración de guerra en toda regla ese “Hicimos lo correcto y lo hicimos bien”? ¿Y si hacemos “lo correcto” el resto?

A fin de cuentas lo peor que puede pasar es que en un eventual juicio veamos a la Reina gozar de su privilegio para salir por la puerta de atrás. Literal y figuradamente. Otra vez.

La "Reina" de las mañanas. El detonante del post surgió al cerrar el 20 minutos y continuar leyendo unos números que tengo pendientes de Secret Invasion. A buen entendedor...

[1] La Inquisición Hertziana vendría a ser (mejor dicho: será) un poderoso holding catódico formado por las vetustas cabezas en tarros de formol a lo Futurama de grandes personalidades amigas de hoy y siempre. Guardianes impertérritos de los usos, morales y buenas costumbres de esta tierra nuestra. Un collage estilo Aqua Teen Hunger Force (sin el “Teen”!) comandado por Esperancita Aguirre y Sánchez Dragó con el inestimable apoyo de una selecta cohorte (¡Hazte con todos!) de bocachanclas supremos del reino, reclutados por orden de aparición en la multipremiada Lista Negra, sección multidisciplinar de un blog de cuyo nombre no quiero acordarme. Que 2012 acabe con nosotros, por amor de todo.

19/7/11

La lista negra: Sálvame

Asistimos estos días al enésimo debate sobre Sálvame, su permanencia en horario de protección infantil y su inviolabilidad de facto. Debate innecesario si se me permite la opinión y, desgraciadamente, estéril: la lógica más elemental desmonta cualquier argumento a favor que quieran sacar a la palestra los serviles abogados del diablo y demás opinadores mercenarios con los que cuenta el programa de marras (en adelante “esa puta basura”).


Servidor, que es curioso pero también pretende cuidar la calidad de su tiempo libre, intentó un leve acercamiento a ese circo de los horrores hace tiempo. Lo que se descubrió ante sus ojos supero (con mucho) las peores expectativas de alguien que (digámoslo también) posiblemente sea demasiado impresionable. Pero lo que se vio puesto a prueba no fue la mojigatería precisamente. Tras la pantalla se erigía un monumento consagrado a la estupidez y a la payasada, a la fabricación de ídolos de barro, de falsos profetas, de tendenciosos expertos en nada, como en tantas otras ocasiones. El perturbador toque de distinción lo daba la desmedida presencia de personalidades erigidas entorno a egos voraces que no se alimentaban de logros aparentes, sino de las propias personas que estaban debajo, es decir, del vacío. Un macabro collage escheriano que también incluía (o devoraba) al complaciente espectador y donde era difícil discernir en que parte empezaba (o terminaba) el mal gusto, la chabacanería, la falta de respeto al prójimo, el endiosamiento falaz y el doble rasero de una logia disfrazada de nuevo juez y jurado moral de este reino decadente. Sepultadas bajo los engranajes del monstruo emergente podían vislumbrarse agonizantes briznas de sentido común, aferradas en sus últimos pálpitos a las normas más básicas de ética, moral, usos y costumbres que alguna vez conociera el medio. Descendiendo irrevocablemente por el mismo abismo primigeneo que daba forma ahora a estos nuevos adoradores de la NADA y a su legión de seguidores…

…

…

…

¡Esto no podía ser un simple programa de cotilleo! ¡Se suponía que esa puta basura era otro programa del corazón, no semejante ritual de invocación!

Tenéis que perdonarme, pacientes lectores, la redacción de los post integrantes de La lista negra, me deja exhausto. Es tan intensa la sensación de asco que siento ahora mismo mientras aporreo las teclas que me bloqueo. Creo además que escribir cualquier cosa, aunque sea desde el odio, dedicada a esa puta basura de la que hablamos hoy, es poner un (otro) altavoz a un Goliath intratable que encima cuenta con un gran poder mediático y social. Se da además una irónica paradoja que dificulta el ataque directo, esa “pedrada” que nos haría libres. En tanto que gestada en el lodazal de un mass media, esa puta basura se fortalece con las críticas y las emplea en su causa, saca pecho ante sus enemigos retorciendo hasta el absurdo lo mismo que permite su existencia: la libertad de expresión. Hay un ejemplo triste y peligroso que marca un punto de inflexión: ese proto-Sálvame que fuera Aquí hay Tomate! ya jugueteó con los límites de torsión moral del medio con el famoso caso de la portada de El Jueves (del que asistiremos a su remake en breve). Qué esos parásitos de la desgracia ajena, que esos maestros de la denigración y la mugre, fueran los héroes encargados de señalar lo incorrecto en esta idílica sociedad monárquica nuestra, fue una broma demasiado pesada y difícil de digerir. De esto a otras bromas, como aquella que señalaba a la cabeza principal de la Hidra como inspiradora del 15M, hay tan sólo un pasito dentro de toda la (i)lógica interna de la que se alimenta esta Abominación.


Lo triste es que nada de lo que acabo de enumerar supondrá una sorpresa para nadie. Es lo tangible, la parte visible del monstruo, la diversión, las risas, el confetí. Hasta los modernos han aprendido a reirse irónicamente del espectáculo grotesco que muestra esa puta basura como careta. El riesgo de mirar al abismo con atención, aunque sea durante los menos de 15 minutos traumáticos que soporté, es que puede devolverte la mirada. Si uno analiza los hilos que mueven a las marionetas de este circo descubre un complejo entramado que ejerce como una especie de agencia de rating del mundo rosa y su público potencial, manipulando sus valores (o la falta de ellos) en conveniencia. Es entonces cuando esa puta basura se vuelve un programa peligroso, ideologicamente peligroso, al abrazar sin cortapisas un populismo enraizado en la España más profunda y atreverse encima a sentar cátedra en cualquier materia sobre la que tengan a mal opinar. Su concepción del espectador como alguien profundamente idiota que no cuestiona, que no coteja, que no respira, que ACEPTA de buen grado cualquier barbaridad, acerca el discurso de Jorge Javier y sus pupilos al de cualquier régimen totalitario. Por su yugo pasan a diario celebrities de todo pelaje y condición, como dictan los cánones del programa rosa al uso, pero también asistimos a ciertos debates sociales que no deberían ser formulados por unas personas (por decir algo) que se jactan de no saber hacer la O con un canuto con sorprendente orgullo. Eso, y la orquestada mercadotecnia que escupen diariamente y de la forma más despectiva posible a sus estúpidos seguidores (esos montajes pactados con su monstruo de Frankenstein cuando aprieta el share, por ejemplo) me hacen pensar que todo esto es mucho más que una versión amplificada de esas cuatro marujas cotorreando del vecindario en el portal del edificio.


Mi problema con Salvamé es que me hace reflexionar sobre cosas que no me gusta plantearme porque a estas alturas creía tener asumidas. En circunstancias normales creo que sería lícito por mi parte apelar a la lógica y llamar a las cosas por su nombre: el programa, en tanto que tiene su público, tiene su derecho legítimo a existir, pero no en horario infantil por supuesto. Debería respetar la opción de cualquier persona adulta a perder su tiempo con esto o lo que le de la gana, pero no es el caso. Estos tipejos que encima quieren jugar (¡y juegan!) con reglas distintas al resto, que piden respeto cuando es algo que ni conocen y que pretenden moldear ciertas ideologías a su antojo, no se merecen ni media. En lo único que creo cuando pienso en ellos es un desear un aparato censor que los haga desaparecer del mapa. Y eso no es muy correcto que digamos... ¿verdad?

14/6/11

Pepinos Mutantes del Espacio Exterior

Me enteré de la catastrofe de los pepinos por un hashtag que invitaba a "pepinizar" títulos de películas y que derivó, como no podía ser de otra manera, en otra competición de ocurrencias idiotas a lo largo y ancho de Twitter con #lospepinosquenoamabanalasmujeres o #nosinmipepino (por ejemplo) merodeando por la red social de marras. No seré yo quien reproche estos accesos de humor negro tan nuestros, pienso que la sorna bien entendida es un arma muy eficaz para sobrellevar según que desgracias aunque el riesgo de trivializar o quitar hierro a asuntos que no lo necesitan está a la vuelta de la esquina. Mas cuando la fina ironía no es un deporte tan extendido como pudiera parecer en nuestro país (a los tembleques morales cuando se carga con acidez contra nuestra monarquía me remito)


De febrero de 2010. ¡Visionarios!

No obstante este tema tiene un handicap importante de serie: es muy difícil no hacer chistes con algo relacionado con... pepinos, esas hortalizas tan simpáticas y tan prestas al humor por su mera forma. He acabado un poco harto de los lugares comunes, es decir, del chiste marranete tipo "si es pepino y es español PARA DENTRO QUE SIENTA MEJOR" (guiño, guiño) que ha provocado que haya vetado a más de un idiota cansino de mi selecto muro de Facebook. De todas formas y reconociendo el juego que da el tema, he querido fijarme especialmente en las portadas del diario gratuito que mas detesto: Qué!


-1, por la obviedad y la vagancia...

Debo decir que me he sorprendido con el resultado. Sus sensacionalistas titulares de portada (con los que me echo unas risas cada mañana) no han faltado a la cita, es más, con su populachismo barato por bandera han llegado incluso a cambiar su logo para incorporar un pepino. Secciones ad-hoc tipo "Las mejores recetas con pepino" y su apoyo incondicional a iniciativas como #1kilopepino han demostrado la capacidad que tiene el diario para ajustar su combativo espíritu amarillista-panfletario al pulso que la sociedad, o la muestra significativa que representa su público, demanda. Lo que no me esperaba es esto (edición del pasado jueves):



Vamos por partes. Por lo que a mí respecta este panfletucho de publireportajes viene a ser un remedo en versión patría de The Sun, pero sin jamona en cueros en la página 3 (tsk). Todos los días, como digo más arriba, cojo el diario, río la ocurrencia con la que han adornado la portada (¿Serán signos de exclamación?, ¿negritas?, ¿entrecomillados?, ¿juegos de palabras?, ¿puntos suspensivos?, ¿lenguaje sms [al tiempo...]?) y arrojo este montón de estiercol tan lejos como puedo de mí. Me parece cuanto menos curioso que una publicación que ha utilizado el ALARMISMO como razón de ser desde sus inicios se atreva a cuestionar su propio libro de estilo. Es un decir claro, el reportaje interior lleva por título "Vivimos en alerta constante" (qué bien le hubieran venido unas "!!!" de refuerzo) para continuar con la tendenciosa línea editorial. No vaya a ser que a sus nada avispados lectores les de un ictus cerebral por entrar en contacto con el concepto "ironía".

En cualquier caso, decidme que esto no es metarreferencialismo en estado puro. ¿Qué! siendo consciente de sí mismo y de sus mecanismos? Uno encuentra filosofía dónde menos la espera.

7/6/11

La lista negra: Matias Prats

Si no he arremetido más veces contra Antena 3 Noticias es porque pienso realmente que ver ese programa es perder el tiempo. Que esa afirmación venga de mí, que pierdo el tiempo con cualquier cosa gracias a mi atrofiadísimo criterio, dice mucho de la calidad y enjundia de los "informativos" mas vistos en esta España nuestra. Mi último contacto reciente ha venido de la mano de los eventos posteriores al 15M, los indignados y demás historias por todos conocidas. Pudisteis leer en mi anterior post que, afectado de un brote masoquista, decidí seguir la cobertura televisiva por los dos canales mas recomendables del reino: el que nos ocupa e Intereconomía, más primos hermanos de lo que sospechaba en un principio.

La experiencia me reportó un par de sorpresas. Con lo primero que esbocé una sonrisa fue con el nuevo formato que tiene el informativo, que parece ser que viene de hace bastante tiempo pero que desconocía (con lo que me asigno un +1 por haberme mantenido alejado de esta aberración de programa y de cadena). Me refiero a ese acceso de honestidad brutal mediante el que estos informativos finalmente se muestran al mundo como lo que son: un inmenso publirreportaje encubierto donde tienen cabida sucesos, relleno a pie de calle, patochadas y, ahora sí, publicidad sin ningún tipo de cortapisas. Todo ello aderezado al gusto del consumidor, prescindiendo de esas mesas de noticiario tan recias y abrazando la puesta en escena colidante con sus intereses, es decir, la de los programas del corazón tipo Gente o incluso Salvamé, con sus presentadores de pie y el pantallón gigantesco al fondo. Dije publirreportaje encubierto cuando lo que debería haber dicho es noticiario encubierto. El nuevo Antena 3 Noticias supone la conversión definitiva del noticiario habitual en crónica casposa de sucesos (amarillistas y/o rosas) Todo parecido con un informativo al uso, todo signo de rigor, seriedad... ¿puedo decir respeto al espectador? eliminado de un plumazo. Repito: los informativos más vistos de nuestra piel de toro. ¡Y olé!

Meditad ahora aquella cuestión de la oferta y la demanda. Yo diría que en este caso Antena 3 mima a su público: si su progresiva mutación a la pestilencia es aceptada de buen grado por sus seguidores, que con su pan se lo coman. Luego pasa lo que pasa, que bien me hubiera gustado que CNN+ hubiera seguido en pie para darme una cobertura al minuto de lo que acontecía en Sol en los días clave.




Paro ya de atacar al programa de marras porque hoy quiero apuntar directamente a su conductor: Matías Prats. Apunte tímidamente el otro día un par de cosas de su vergonzosa cobertura de los hechos que quisiera reiterar, pues he tenido la ocurrencia de dejarme caer otra vez por sus fueros y salgo mas horrorizado si cabe. Mi "indignación" particular se basa en lo siguiente: este individuo no ha dejado de emplear un tono irónico y una actitud chulesca y despectiva para todo lo que ha tenido que ver con las concentraciones del 15M. Cualquiera puede llamarme exagerado pero sus inflexiones de voz, sus caretos y sus modos han evidenciado una posición que no se ha molestado en ocultar (todo lo contrario). Ya podíamos intuir de que pie cojeaba este señor pero que pretenda salir cada noche a su estrado a aparentar la objetividad que no tiene (ni ha tenido nunca) es asqueroso.

Ayer fue especialmente grave. Resulta que dentro de un afán populista 2.0. en el programa se plantean habitualmente cuestiones de interés que son contestadas por los internautas y mostradas después como si fueran los resultados de un sondeo Sigma Dos. A mí estas cosas tan tendenciosas y manipuladoras me siguen chocando un poco, pero que sabré yo. Por supuesto también tienen Twitter, una herramienta que viene al pelo para rellenar (más todavía) el programa. En algo que no se si era una sección, un interludio u otra cuña publicitaria encubierta (Twitter es PRIVADO, no está mal recordarlo de vez en cuando), Matias leyó una selección de tweets relativos a los Acampados y al movimiento 15M los cuales, no hace falta que lo diga, viven horas bajísimas. Casualidades de la vida la mayoría de esos twitteos subrayaban esa línea, lo que proporcionó un momento multiorgásmico al acartonado presentador, que puso en sus labios, con su perfecta dicción viperina y envenenada, esos fragmentos de la crónica popular del desastre. Un instante de asco absoluto precedido y continuado por los anuncios creo que de una óptica y de un seguro de coches (tanto da).

La lista negra
es un proyecto largo tiempo postergado y que supongo que no llegará a ninguna parte (como la gran mayoría de secciones que maquino habitualmente). Mi leit motiv es totalmente ombliguista, quiero compartir con las buena gente que merodea frecuentemente por esta casa mi selección de tipejos y tipejas hacia los que no siento simpatía alguna. Matias Prats tiene el honor de inaugurar el cotarro, un merito de proporciones épicas pues le ha quitado el puesto a la persona que más arcadas ha proporcionado al (siempre quejoso) Sr. Forfy con el paso de los años: Ana Rosa Quintana, madrina honorífica en cualquier caso de esta sección y de mis mas bajos instintos: si la mascota de Frosties nos invitaba a despertar "el tigre que había en nosotros", la Quintana lleva años despertando en mí una misantropía enfermiza.

Ignoremos a esta gentuza amigos. Hagamos un mundo mejor condenándolos al ostracismo que sin duda merecen.