13/11/07

Las vigilantes del spin-off



¿Se puede hablar de Los vigilantes de la playa en términos no pajeros? Estoy bastante seguro de que no, y de hecho ni lo voy a intentar. Aunque hay algo que no puede negársele, y es que a honestidad pocas series la igualan. Da exactamente lo que promete y punto. Eso explica 9 temporadas y ese spin-off que fueron Los vigilantes de la playa en Hawaii, del que quiero contaros una tontería.

Podemos hablar largo y tendido de Los vigilantes... , pero a mí me parece sorprendente que una serie que no tiene mucho que contar en un principio pueda estirarse tanto. Cuando tienes algo interesante entre manos es relativamente fácil ir creando y acumulando tramas, hinchando la serie a placer o cortándola cuando te convenga. Eso es maestría. Pero cuando tienes un montón de basura sin interés aparente, seguir maquinando tonterías para hacer creer que estás contando algo tiene mucho mérito. Eso es maestría subrepticia.

Aquí se logra de muchas maneras, sobre todo reciclando cosas de temporadas anteriores que al espectador "olvidadizo" le va a dar igual volverse a tragar. Lo que quiere es ver a las nuevas vigilantes rescatando -otra vez- al niño con alzheimer de turno que olvidó que no hay que bañarse justo después de comer. Eso sí, las tramas petardas en las que Mitch es dado por muerto y luego despierta con amnesia en un hospital, o el tio calvo y la tabla de planchar, no. Es esa desvergüenza y todos esos momentos videoclip gratuitos los que hacen que un par de capítulos de Los vigilantes... al año no hagan daño.

Los vigilantes de la playa en Hawaii es harina de otro costal. Este spin-off nace cuando ya se habían agotado todos y absolutamente todos los recursos argumentales de la serie madre. Ya se han ahogado todos los niños de todas las maneras posibles. Ya se ha quemado al límite el recurso de la cámara lenta (un capítulo cualquiera en tiempo real duraría 15 minutos). No hay nada que justifique tan sólo un poco su existencia. Nace, por lo tanto, tocada, pero sabe aprovechar sus escasas bazas. Y es que si la anterior era consciente de su naturaleza pero intentaba camuflarla un poco, esta se quita los tapujos del tirón. ¿Queríais carnaza? Pues carnaza. Y bañadores amarillos.

Y ahora damos paso a esa maestría encubierta. En un capítulo que no recuerdo bien (de hecho es posible que cambie los nombres de las protagonistas) a Kekoa Tanaka le ha dejado su novio (el que tuviera en ese capítulo). Dawn y Leigh -creo- no pueden consentir que su amiga esté triste, así que la llevan de compras para que se anime un poco. ¿A donde irán? Tachán, tachán: a una tienda de lencería. Lo que sigue es un "momento videoclip" de unos 5 minutos en los que las chicas se prueban diversos conjuntitos y hacen un mini-pase para que veamos cómo les quedan. La cámara se vuelve moderna por momentos y acelera o ralentiza la imagen a placer. Un "momento videoclip" en condiciones.

Mientras nos preguntamos qué tienda de lencería deja a sus clientas probarse el género, las chicas se dirigen a un cocktail en un crucero. Con la ropa interior que se han comprado puesta (qué tienda deja que... qué han hecho con la ropa que llevaban... llevaban brag... bah!). Una vez en el crucero y disfrutando de la fiesta, ¿qué puede pasar? Está claro: el camarero -o alguien, eso no importa mucho- pierde el equilibrio y cae por la borda. ¡Horror! ¿Quién podrá rescatarlo? -obviamos el hecho de que el barco está anclado al puerto, y no en alta mar- Suerte que tenemos a bordo a tres vigilantes de la playa, a las que no les queda otra que quitarse sus vestiditos, quedarse en ropa interior, y tirarse al agua...

¿Qué hemos contado en éste capítulo? Nada. ¿Qué le hemos dado al fiel espectador de la serie? Todo. Vergonzoso, sí. Tremendamente eficaz, también.

10 comentarios:

  1. En nuestra más tierna infancia, mi hermana y yo nos tragábamos Los vigilantes de la playa tooooodas las tardes mientras merendábamos. Luego, cuando íbamos a la playa, jugábamos a rescatarnos al estilo de Miami. Ahora lo pienso y me dan escalofríos.

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  2. Por no mencionar ese otro spin off, harto insufrible también, en cuanto el único aliciente que perpetró la serie, las femmes en bañador, era inexistente al tratarse de ambientación nocturna: Baywatch Nights.

    Y buscando en la wiki, me topo con que se intentó crear OTRO MÁS: Bawywatch Downunder, pero que únicamente se rodó el piloto por oposición del pueblito donde se rodaba.

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  3. Los vigilantes... es mitiquísima porque siempre estaba ahí para darte un soplo de aire fresco y ración de tetas siliconadas. Muerte al arco argumental, vivan las curvas de de Carmen Electra.

    Por cierto, algún día se le tendrá que hacer justicia a la auténtica sucesora de Los Vigilantes en cuanto a tono, tramas y protagonista: V.I.P con Pamela Anderson. 4 temporadas que duró nada menos.

    Saludos!

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  4. coincido en su mitiquidad.

    yo aporto momento friki para la posteridad: Mitch Buchannon diciéndole a su hijo Jowy que no jugara a los videojuegos que es malo, y el niñato respondiento "¡Jo papá, pero esque es Guerrero Callejero Dos!".

    A mí no me engañaron ni por un segundo. El del kimono era Riu, estoy seguro. Era Street Fighter II.

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  5. Yo también la he visto alguna vez en casa de alguien, mentiría si no lo hago, pero debo de ser el único al que en ningún momento le gustó la serie, ni en mi época más hiperhormonada.

    Debe de ser porque siempre fui uno de esos raros que no les gustaba la silicona. De pequeño prefería el blandiblú, ahora no sé lo que prefiero y cuando no tenga dientes me quedaré con flanes y gelatinas.

    Aún así hay que reconocerle el mérito a una serie que, como bien dices, tuvo tanto tirón sin aportar nada (o aportando mucho, según se mire). Me pregunto de dónde habrán salido algunas ideas de los programas de convivencias...

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  6. Dios, no lo conocía: qué valor después de tantas y tantas temporadas...

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  7. Que buenos momentos me dio esta serie en mi juventud, cuando no existia internet y hasta un videoclip de la cantante tetuda de turno te servía para usar más clinex que uno con gripe.

    Me voy a recordar viejos tiempos, un saludo!

    P.D.: Lo último es broma, que ya tenemos una edad...

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  8. Una serie con Krista Allen no puede ser mala...

    ...y si lo es, no será por su culpa.

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  9. Creo que dentro de cada vigilador de la playa hay un pajero que habla. Saludos!

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  10. Estrella: Es hora de recuperar esas costumbres! Elegid chicas: bañador rojo o amarillo?

    (Os rescatábais a cámara lenta?)

    Higronauta: Ay mi madre! Otra... lo que pasa es que yo puedo tragarme los vigilantes (cualquier versión) a la hora de comer. A las tantas de la mañana me resisto un poco.

    Y ehmm... ops... que es la hora de salir del curro. Luego me encargo del resto!

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